Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Demasiadotardeparacomprender.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Demasiadotardeparacomprender.. Mostrar todas las entradas

13 de julio de 2011

Capítulo 40, no le des más vueltas. Es el final.

Abro los ojos, la luz de la mañana entra en mi habitación. Noto algo extraño, mi abuela no está haciendo ruido. Salgo del cuarto en pijama y miro en la cocina. No está. En el salón, tampoco. Voy a su habitación, está tumbada sobre la cama.
- ¿Abuela?
Nada, ni un gesto. Me acerco más, estoy temblando.
- ¡¿ABUELA?!
Ni se inmuta. Le cojo la muñeca y aprieto. No tiene pulso. Rompo a llorar.
- ¡Abuela!
La miro, tiene el rostro tranquilo, como siempre. Como antes. Cojo el móvil llorando, tecleo el número de mi madre.
- Ma-m-má.
-¿Qué te pasa? ¿Estás bien, Raquel? ¿Por qué lloras?
- La abuela.
- ¿Qué pasa?
- M-m-me he levan-ta-do, y-y-y la a-bu-ela.
- Tranquilízate un poco.
- Mamá...ha muerto.- El solo hecho de pronunciar esas palabras, me suena raro. No puede ser...¿Por qué?
- ¿Qué?- Mi madre rompe a llorar.
- Lo siento...
- No sientas nada Raquel...En una hora estamos ahí.
Y cuelga. Fría, distante, dolorida. Y yo sigo llorando, miro a mi abuela, la cojo la mano.
Jake abre la puerta.
-¿Raquel?
Le miro.
- ¿Qué te pasa?
- Llama a tus padres...te tienes que ir. Lo siento.
- Tranquila- me coge la cintura.
- Déjame Jake.
- El que debería estar enfadado soy yo.
- ¿Qué? Mira ayer me dejaste en el pasillo, me cerraste la puerta sin más. "Mañana lo hablamos", venga ya Jake.
- Pues mira, he estado aguantando y quizá demasiado. Vete con Jose, porque yo ya no puedo más.
- Vete a la mierda Jake. Mi abuela se acaba de morir, ¿y me dejas?
- No, Raquel...Lo siento no te he dejado.
- Lo has hecho, Jake. Llama a tus padres que vengan a por ti. No imaginaba que fueras así.
Sale por la puerta, enfadado. Y vuelvo a romper a llorar, ahora por dos motivos. Miro a mi abuela.
- ¿Sabes? Nunca pensé que lo nuestro fuera a acabar así. No. No lo esperaba. No esperaba que Jake fuera así, la gente te sorprende, ¿verdad? Él era el único en el que confiaba de verdad. Pero las personas mienten, te fallan. Pero lo fuerte es cuando de esas personas que te han fallado, tú quisieras de verdad a una.
Miro a mi abuela. Supongo que esperaba una respuesta...un movimiento. Algo.

---Una hora después---
- Raquel. Mis padres están aquí. Adiós.

Le miro y no consigo decir nada. Jake se monta en el coche. Mis padres aparecen y aparcan justo al lado. Mi madre sale corriendo y me abraza. No puedo aguantar las lágrimas y mi madre tampoco.
El sol de esta mañana ha desaparecido totalmente y ha arrancado un fuerte viento. El mismo tiempo de fuera es el que hay en mi corazón. Está todo patas arriba, el aire sopla recuerdos y poco a poco se queda vacío y solitario. Y esa soledad duele, esa soledad mata. Mi madre me suelta y entra en la casa, mi padre va detrás suya.

El coche de Jake arranca, veo como se aleja. Ahí se va lo que nunca pensé que se iría. Y es que cuando algo está predestinado a salir mal...sale mal. ¿Y qué haré ahora? No entiendo nada. Quizá, solo sea...demasiado tarde para comprender.


----
Bueno, pues la historia ha llegado a su fin. Gracias por haber seguido esta historia, y por haber estado comentando. Espero que os haya gustado. Empezaré otra, seguramente.
Un beso.

5 de julio de 2011

Capítulo 39, tal vez perderse no esté tan lejos.

Abandonamos el camino de la carretera abandonada y seguimos hasta casa, sin hablar, sin mirarnos. Y lo siento extraño. No aguanto más...
- Oye, amor...
- Dime.
- ¿Te pasa algo?
- No, no. ¿Por qué?
- No sé, estás demasiado...callado.
- Cierto, pensaba.
- ¿En qué?
- En...
- ¡Hombre Raquel!-me giro.
- ¡Quique!¡Cuánto tiempo! ¿Qué haces?
- Oh, me voy a casa, no hay nada interesante por ahí. ¿No estás con Jose...-mira a Jake- y con los demás?
- Sí, he estado con ellos, pero...nos vamos a casa ya.
- Claro. Bueno, espero verte otro día.
- Por supuesto, adiós.
Se aleja y miro a Jake.
- ¿En qué pensabas?
- En nada. No importa pequeña.
- Sí que importa...
Abro la puerta de casa, mi abuela está ya acostada.
- Mañana lo hablamos, ahora no me apetece, tengo sueño, amor.
- Está bien, Jake...hasta mañana.
Cierra la puerta de su habitación y yo me quedo mirándola. ¿Qué pasa ahora? Pf. Abro la puerta de mi habitación, enciendo la luz y la cierro. Me tiro sobre el colchón, no entiendo nada. Me incorporo, me pongo el pijama, me meto en la cama y apago la luz. Espero que mañana me vaya mejor... 
A tan solo un muro de distancia, Jake sigue pensando. No sabe cuánto más va a aguantar así, y no él, sino su corazón. ¿Qué soy realmente para ella...y qué es Jose? Cierra los ojos y con ese último pensamiento se duerme.

No siempre todo sale bien, pero hay que superarlo, cada día, cada minuto, cada error cometido, tiene solución. O no.

26 de junio de 2011

Capítulo 38

-Eh- Jake me agarra por la cintura- olvídale.
- Que yo te quiero a ti.
Le beso fuerte, me aferro a él. Porque tiene razón una vez más, porque no se merece esto.
- Y que yo más.
Me mira, sus ojos me recuerdan todos los momentos junto a él, todo lo que ha hecho por mí. Y sonrío. Y sonríe. Me coge la mano y la besa, me mira profundamente.
-Eres demasiado.
-¿Demasiado?
-Importante, -ladea la cabeza-, perfecto. Increíble.
-Anda, boba.
-Sí, boba es un rato- añade Tania, riéndose.
-Y tú imbécil, ¿qué te has creído?
-Jake...déjalo, es así no hay nada que hacer. Sólo quiere llamar la atención.
-Cierra la boca, niñata.
-¿Qué dices? ¿No será que estás celosa? Mírate, me das pena, en serio. Que tienes que ir de perrito faldero de todo el mundo, pero te crees lo mejor. Has ido a por Jose sólo por intentar joderme.
-¿Y qué, lo he conseguido?-sonríe.
-¿Sabes? Se te ha caído algo.
-¿El qué?
- La dignidad.
Me giro, agarro a Jake y nos alejamos.
-Ignórala.
-Ya lo sé, Jake, pero llevaba tanto tiempo queriendo hacer eso...
-Sí, si se te veía con ganas-se ríe.
-¿Sabes algo?
-¿No se me habrá caído algo? Jajaja
-No, tonto.
-Dime amor.
-Te quiero.

21 de mayo de 2011

Capítulo 37, el amor si no duele no es amor.

Nos soltamos y le sonrío. Él me devuelve la sonrisa, pero sus ojos muestran tristeza, y me dan ganas de llorar. He luchado demasiado por él, encontrarle por segunda vez no fue una coincidencia, fue un regalo. No me puedo permitir perderle.
- Jake, lo siento. Te quiero.
- Yo también lo siento.
- ¿Y no me quieres?
- ¿Quieres que mienta?
- No se te da bien.
- Entonces diré la verdad- hace una pausa- cuando cortamos...me arrepentía cada día. Me intenté hacer el fuerte con otras, pero no podía. No las quería. ¿Has notado alguna vez esa sensación de estar con alguien y en realidad estar solo?- asiento- Pues ese era mi día a día. Hasta que te vi, te volví a encontrar. Y no sé cómo lo verás tú, pero eso para mí fue como una señal, una advertencia. Que si no te saludaba, perdería definitivamente todas las razones por las que se puede seguir vivien...
Le pongo un dedo en la boca, le sonrío y le beso. Y una lágrima se me escapa. A la mierda Jose.
- ¿Crees ya que te quiero?
- Lo creo. Y cada palabra que has dicho, era exactamente lo que me pasaba a mí. Fuimos imbéciles.
- Pero porque nos queríamos. El amor si no duele, no es amor.
Tres personas aparecen por la cuesta. Son Andrea, Eva y Tania.
- Eh, chicos, ¿venís?
- ¿Quieres?
- Sí.
- Vale, pues cuidadito con Tania, eh.
- Tranquila.
- Bueno, ¿qué decís, venís?
-Sí.
Nos levantamos del banco y Jake me coge la mano.
- Hola chicas- saludo. Jake las sonríe.
- Hola -dicen las dos a la vez.
Tania mira hacia otro lado.
- Íbamos a ir a la carretera, ¿os apetece?
- Sí.
Andamos en silencio, hacia la carretera abandonada. Al llegar, Jose está allí, esperando.
- Hemos quedado con Jose... ¿no os importa, no?- Tania me mira, desafiante.
- Pues claro que no, guapa.- La sonrío.- Hola, Jose.
- ...Hola Rach. Hola chicos. Hola, nena.-Se acerca a Tania y la besa.
Me muero por dentro, y no sé por qué. Menuda guarra, ni siquiera le quiere.

19 de mayo de 2011

Capítulo 36, si tú te vas no queda nada.

Se frota la frente con las manos y me vuelve a mirar.
- Bueno, mejor lo dejamos...- se aleja.
- Mierda.
Vuelvo al grupo, Tania manosea a Jake.
- Eh, guapa, si no te importa, es mío.
Tania aparta sus manos, mientras me echa una mirada furtiva. Y la miro indiferente. Mis cosas no se tocan. Jake me mira. Se acerca y me susurra al oído <<vámonos>>.
- Bueno, nos vamos chicas.
- Adiós.- Andrea y Eva me sonríen.
- Mañana nos vemos, ¿eh?
Las devuelvo la sonrisa y me alejo con Jake. Me agarra por la cintura y puedo imaginar la cara de Tania.
- Vamos a la plaza.
- ¿Está muy lejos?
- Que va, aquí nada está lejos. La esquina esa y ya.
Doblamos la esquina y nos sentamos en el banco. Nos quedamos mirando, Jake se acerca, poco a poco.
- No...Amor.
Justo en ese momento sale Jose del bar. Me mira, sonríe y se va.
- Es por él, ¿no?
- No.
- ¿Y entonces? Venga Rach... ¿de qué habéis hablado?
- Nada... chorradas. No te preocupes.
- ¿Chorradas? Vale. Pues nada.
Se levanta del banco.
- Jake...
- ¿Qué?
- Siéntate.
- ¿Para qué?
- Siéntate.
Se acerca enfadado y se sienta.
- Está bien. Estuve con él un verano. Pero, eres mi novio. Estoy contigo, confía un poco más en mí, ¿no?
- Sí, perdona... es sólo que... pensé que te gustaba y no quiero perderte... no ahora.
- Que no tonto.
______________________________________________________________
La abrazo. Fuerte. Como quien agarra un momento de su vida que no quiere perder, pero pende de un hilo. Ahora mismo es más fácil que la pierda, a que se quede conmigo. Y me arrepiento de repente de todo lo que hice mal. Cada error que he cometido y que después ella ha perdonado. Siento que mi vida con ella se pierde. Siento que su amor se ha ido y que yo me voy alejando, cada vez más. Sigo abrazado a ella, pero a kilómetros de distancia. Realmente:
Si tú te vas no queda nada.

9 de mayo de 2011

Capítulo 35, y los sueños se esfuman así, de golpe.

- Chicos, -mi madre nos llama dulcemente. Abro los ojos- ya hemos llegado.
- Eh, Jake -se despierta- ya hemos llegado.
Sacamos las maletas y mis padres se montan otra vez en el coche.
- Ya hemos saludado a la abuela, no la agobies Raquel.
- No papá.
- Tened cuidado, ¿vale? Adiós.
- Sí mamá, y vosotros.
El coche arranca dejando un ligero humo blanco detrás, doblan la esquina y desaparecen. Observo cómo el humo se disipa.
- ¿Qué hacemos?
- Vamos dentro, a saludar a mi abuela y a dejar las maletas. Ah, por cierto, está sorda.
Jake asiente y entramos. Cruzamos el pasillo hasta la cocina.
- ¡HOLA ABUELA!
- Raquel, hija, cómo has crecido.
- ¡SÍ ABUELA, ¿QUÉ TAL TODO?!
- Bien, todo bien. ¿Y este muchacho?
- Oh, hola. ¡HOLA SEÑORA!
- Hola, ¿cómo te llamas?
- ¡JAKE!
- Encantada, joven. Raquel, enséñale la casa.
Asiento y salimos de la cocina.
- Ésta será tu habitación, la de al lado es la mía.
- ¿Tengo la peste, o algo?- bromea Jake- Vamos, no pongas esa cara. Era una broma.
- Haré como si no hubiera oído nada, ¿vale? -añado riéndome- Deja tus cosas, las puedes meter en el armario, yo recojo la mía y si te parece, después salimos a dar una vuelta y te enseño un poco esto.
- Vale, princesa.
¿PRINCESA? Oh, no. Jose. Pff, como nos encontremos con él me muero. Noto que Jake me mira y le muestro una sonrisa.
-Anda, empieza con la maleta, príncipe.
Mientras salgo por la puerta Jake me saca la lengua y eleva la maleta a la cama. Abro la puerta de mi habitación. Respiro la humedad fuertemente. Lleva cerrada muchos meses, desde verano. Mejor no pienso en ese verano. Abro la maleta y meto todo dentro, pongo los zapatos debajo de la cama y cierro la maleta. Me siento en la cama y observo las fotos. La de mi abuelo y mi abuela...oh abuelo...Una lágrima resbala por mi mejilla. La puerta se abre.
- Eh, ¿estás bien?- Mira la foto y después a mí- Aunque no sabe nada, parece comprenderlo todo: mi abuelo ya no está, y mi abuela, vive sorda desde su muerte, según los médicos, fue por el estrés y la tristeza de su perdida.
Me seco las lágrimas y le sonrío levemente.
-Sí, sí. Anda salgamos de aquí.
Jake me abraza y salimos de la habitación.
- ¿No avisas a tu abuela?
- Tranquilo, le da igual- asiente indiferente- ¿dónde quieres ir?
Atravesamos la puerta y salimos por el camino de grava.
- Eres tú la que lo conoce- se ríe.
- Es cierto- Jake sonríe y me besa. Lento, indiferente.
De repente a lo lejos veo a tres chicas y un chico. Mierda. Creo que es Jose. Y las otras son Eva, Andrea y Tania. No, no, no. Nos han visto. Andrea sale corriendo, sonriente y me abraza.
- ¡Andrea!
- Jo Rach, hacía mucho que no te dejabas ver por aquí - Se queda mirando a Jake.
- Oh, hola, soy Jake, encantado- y sonríe.
- Encantada, Jake.
Por detrás aparece Eva.
- ¡Raaaaaaquel!
- ¡Eeeeeeeevita! Jake, Eva, Eva, Jake.
- Encantado- dice sonriente.
- Encantada Jake- y sonríe.
Tania se acerca y me da dos besos y me abraza. Y no me sorprende, es más falsa que todas las cosas, lo hace solo por Jake.
- Hola, guapo - y le planta dos besos.
- ...Hola - y me estrecha contra su cuerpo, sonriéndome.
<<Jódete Tania>> Pienso mientras miro la cara de boba que se le queda. Pero la sonrisa se me borra cuando veo los ojos marrones que se acaban de incluir al grupo. Esos ojos que aún dicen "princesa" mientras me mira desilusionado. Aún así, me sonríe.
- Hola, Raquel.
- Jose... E-éste es Jake..
- Encantado tío- dice ilusionado Jake.
- Igu-gualmente.. ¿Puedo hablar un momento contigo, Raquel?
- Eh..-miro a Jake, él asiente, aunque no me hace falta su permiso- eh sí claro.
Vamos al rincón y Jose me mira a los ojos. Aparto la vista...no lo soporto. Me siento mal.
- ¿Qué querías?- rompo el silencio.
- Veo que estás con el señorito ojos verdes.
- Venga, no te enfades...
- No, no estoy enfadado Raquel. Estoy dolorido. Ha sido como una punzada en el corazón. ¿Sabes lo que es seguir un sueño? Tenerlo a dos centímetros... Dos centímetros que se iban acortando con cada día que pasaba.Casi rozaba mi mano. Sentía mi sueño cerca... muy cerca.¿Sabes por qué se acercaba a mi mano?
- No...
- Por las ganas de verte. Pero... Siempre ocurre algo. Y los sueños se esfuman... Así- chasquea los dedos- de golpe.

24 de abril de 2011

Capítulo 34, como un callejón sin salida.

Los días de antes de irnos juntos pasan, quizá, demasiado rápido. Y aún pienso en Jose cada dos por tres, y se me viene a la mente esa estúpida frase de "you love me, you like her", claro que aplicado a mí, sería más "I love you, I like him", así que, la noche de antes, ya no sé ni siquiera si ir, viendo lo que pasó con Dani. Y aún retrocedo más cuando me llega un mensaje, del mismo número que la otra vez, ya no hay dudas, es Jose. <<Mañana, princesa, no encuentro más palabras, hace demasiado que no te veo>>. Y en ese momento, me dan ganas de mandarle un mensaje, "Tengo novio", o, "Lo siento, no me gustas", pero por alguna extraña razón no lo hago. 
--6:00--
Cierro la maleta y la bajo al piso de abajo.
- ¿La vais metiendo al coche mientras voy a buscarle?
- Sí, -la voz de mi padre retumba en el garaje- date prisa, salimos ya. 
- Vale.
Jake está en la puerta con su maleta. 
- Eh, llevo dos minutos esperando, llegas tarde.
- ¿Pero qué coño dices? Dos minutos, eh, cuidado.
- Eh, ¿qué te pasa? -Me agarra suavemente por los hombros y me mira fijamente.
Y de repente recapacito y pienso en las palabras que le he soltado. 
- Lo siento. ¿Volvemos a empezar?.
Salgo corriendo, divertida, hacia la esquina, Jake se queda parado, me mira y se ríe.
- Bueeeeeeeeeeenos días, amor. ¿Nos vamos?
- ¿Seguro que estás bien?
- Seguro -sonrío y nos vamos.
--6:18--
Mi padre nos espera con el coche fuera. Jake mete la maleta y viene a mi lado.
- Tranquilo, no muerde - susurro.
- Por si acaso, jajaja.
- Oye papá, ¿y mamá?
- Ya sale.
Justo en ese momento, mi madre sale por la puerta, sostiene la manilla de la puerta exterior mientras busca las llaves por todo el bolso.
- Cuántas cosas llevará ahí, ni que fuera su maleta...- masculla mi padre.
Jake me mira, se ajusta el cinturón y sonríe. Parece nervioso por la presencia de mis padres. Saco el iphone del bolsillo y escribo, <<Tranquilo, en una hora estamos allí>>, le paso el móvil, lo lee y se ríe, me da el iphone. Miro la pantalla, no ha escrito nada. Mi madre monta en el coche, se coloca el cinturón y mi padre arranca. Se da cuenta de que no ha saludado a Jake, saca la cabeza por el hueco del asiento y sonríe.
- Hola, ¿todo bien por ahí atrás?
- Sí, señora.
Mi madre se ríe y se vuelve. Mientras mi padre sigue inerte en el asiento del conductor, ni siquiera ha saludado. Hace movimientos mecánicos, mira el retrovisor, alarga la mano del volante a la palanca de cambios, y luego al revés. Me pongo los cascos y le ofrezco uno a Jake, pero lo rechaza y mira fijamente por la ventana. Mi música una vez más va en mi contra y me hace pensar en el verano que estuve con Jose, justo antes de conocer a Jake. Le miro, él no sabe nada, se da cuenta y me sonríe, pero vuelve a la ventana de nuevo. "No sabes en qué lío te has metido, muchacha" pienso. 
Y la verdad, no, no lo sabe.

5 de abril de 2011

Capítulo 33.

La mañana transcurrió normal. Cuando sus miradas se cruzaban, él sonreía ligeramente y se volvía hacia el otro lado. Raquel no quería que él se enfadara, pero, por otra parte quería ver a Jose... Con horas y horas de Jake y Jose en la cabeza, acabaron las clases, y Raquel se fue a casa, sin Sofía, sin Jake y con un lío mental enorme en la cabeza.
- Hola mamá. Hola papá.
- ¿Qué tal la mañana hija?
- Pues sin más.
- ¿Ha pasado algo?
- Pues...
Su padre desapareció de la cocina. Raquel rompió a llorar, y sin saber por qué, le contó todo.
- Dile a Jake que se venga al pueblo.
- ¿De verdad?
- Sí, y no llores, anda.
- Gracias mamá, ahora vuelvo, ¿vale?
- No tardes mucho.
- No.
Salió corriendo hasta la calle de Jake. Cogió el móvil y le mandó un mensaje <<Sal de tu casa un momento, amor>>. A los pocos minutos Jake salió y la besó.
- Oye Rach... lo siento, entiendo que te quieras ir a tu pueblo.
- Gracias pero... ¿quieres venir conmigo?
- Claro que sí, amor.
Se besaron.
- ¿Va en serio?
- Pues claro, bobo.
- ¿Y tus padres?
- Mis padres nos dejan en la casa del pueblo y se van al de al lado, siempre lo hacen, además ha sido mi madre la que me lo ha dicho.
- ¿Y eso? ¿Tu madre sabe algo?
- Ahora sí... Bueno, me tengo que ir a comer...
- Anda, ve.
Raquel se aleja corriendo.
- ¡Eh!
- ¿Qué?
- ¡Te quiero... como a nadie en mi vida Raquel, te quiero!
- ¡Y yo!
__________________________________________________________________
LO SIENTO MUCHÍSIMO, no he tenido tiempo y sé que es muy corto, así que subiré
otro en cuanto pueda.  Graaaaaaaaaacias por seguir!

30 de marzo de 2011

Capítulo 32.

Cuando la campana del recreo sonó, Raquel salió corriendo detrás de Jake, y le empujó a los baños.
- Dios, amor, avisa.- Y la besa.
Raquel se aparta extrañada.
- Dioooos, estás rarísimo. Tan pronto me quieres como no...
- Eh, yo siempre te quiero, lo que pasa es... que tengo una sorpresa.
- ¿Cuál? ¿Cuál, cuál, cuál?
Jake la observa. Raquel estaba preciosa con la poca luz que entraba por la ventana del baño, la luz del sol, le aclaraba los ojos y el pelo.
- He aprobado todas y...
- Y...
- ¡Si aprobaba todo te podías venir de vacaciones conmigo!
A Raquel se le cambia la cara, no le apetece nada no ir a su pueblo, va muy de cuando en cuando y le encanta.
- ¿Qué pasa? ¿No te gusta la idea?
- No, amor... no es eso.
- ¿Y entonces... qué es?
- Que me voy al pueblo Jake.
- ¿Y no puedes dejarlo? No creo que sea tan importante el pueblo, ¿no?
- Pues hombre...
- Pues nada... que te vaya bien en el pueblo.
Jake va hasta la puerta.
- ¡Espera, Jake!
- ¿Qué quieres Raquel?
- Te.. te quiero.
- Ya.. sí. Pero prefieres irte a tu pueblo que conmigo. Pensé que te importaba un poco más.
- Me importas, Jake, me importas mucho, y te quiero, te quiero más que a mi propia vida. He luchado meses por volver a estar así, contigo, y ahora, no quiero perderte. Pero entiende, que desde verano no les veo... Al menos, déjame pensar en ello, ¿vale, amor?
- ... Vale.

26 de marzo de 2011

Capítulo 31, no puedo más.

Raquel abre los ojos y parpadea mientras se acostumbra a la luz, alarga el brazo y apaga la alarma del móvil, se fija en la pantalla, tiene un mensaje <<Buenos días princesa>>, pero no es Jake, no conoce el número. "Se habrán confundido" piensa. Decide dejarlo estar, se viste y baja a desayunar.
- Date prisa, vas a llegar tarde.
- No papá, tranquilo.
Recoge la mesa, coge la mochila y se va a casa de Sofía, espera en la puerta. Al rato Sofía sale y la abraza.
- Vámonos.
- Vale.
A los diez minutos llegan al instituto, Jake se acerca a ellas.
- Hola chicas.
- Eh, ¿y mi beso?
Jake la besa rápidamente.
- Vaya mierda de beso.
- Me tengo que ir.
- Pues nada ...
- No te enfades.
- ¿Dónde vas?
- Dentro un momento...
- Ala, adiós hijo.
Jake desaparece por la puerta.
- ¿Ves? Está rarísimo...
- No si ya. ¿Y a éste qué le pasa?
- Ya me gustaría saberlo...
- Eh, no estés mal, ¿vale?
Raquel asiente. Suena el timbre y las dos entran a clase.
- Y después, los Reyes Católicos...
- ¡Psst! ¡Jake! -Susurra Raquel- ¡toma!- Le lanza una notita.
<<En serio, ¿qué te pasa conmigo? Necesito saberlo>>
Jake lee la nota y escribe en ella, después se la lanza a Raquel.
<<...Nada, amor, es solo que... Luego hablamos ;)>>
Raquel coge el portaminas y escribe algo, pero la campana suena y Jake desaparece.
- No puedo más, Soff...
- Tranquila, ¿vale?

23 de marzo de 2011

Capítulo 30.

20:30.
El móvil vibra. Raquel se aparta un poco de Jake y lo coge.
- Dime Soff, ¿todo bien?
- Sí, sí, ¿has hablado con él?
- Sí, oye... gracias.
- ¿Por qué gracias?
- Porque si no hubieras dicho que le hablara, habríamos seguido cada uno por nuestro camino, y...
- Escucha, simplemente te lo mereces, ¿vale? Déjalo estar y punto, bueno me voy a cenar y eso, que mañana hay que ir a clase tía.
- Ya lo sé, ahora mismo me iré del parque a cenar, te quiero.
- Y yo, hasta mañana.
Raquel vuelve al lado de Jake y guarda el móvil.
- ¿Quién era?
- Naaaaada, Sof.
- Ah... bueno, ¿te vas entonces?
- Sí. Te quiero, adiós.
Le besa apresuradamente y sale del parque.

20:36

 Mientras anda a casa, el móvil vibra otra vez, lo saca del bolsillo y mira la pantalla extrañada.
- ¿Jose?
- Hola Rach.
- Eh.. ¿qué quieres?
- ¿Vienes en Semana Santa al pueblo, no?
- Mmm, pues sí...
- Pues estaré esperando todos éstos veintitantos días... esperaré por ti...
- Pe-ro...
- Pip-pip-pip-pip.
Raquel tiene el corazón acelerado, Jose, hacía tanto que no hablaba con él... Raquel entró en casa, todavía con el recuerdo de su voz.
- Vamos, Raquel, que la cena ya está.
- Me lavo las manos y voy.
Mete las manos debajo del grifo y se queda embobada, mirando el agua.
- ¡Vamos, Raquel! ¡Cierra el grifo!
- ¡Que yaaaaaa!

22:00

Raquel termina rápido la cena y sube a su habitación. Enciende el portátil y entra en el tuenti. Chat.
- Hoooooola Sof :)
Cierra la ventana y abre otra.
- Amor :)
Cierra ésta última, y de repente aparece otra.
- Ola!!
- Hola Jose ;)
- Que oxeees, q m voy, tkmm wapa.
- Adios.
Cierra la ventana y abre la de Sof corriendo.
- Tía flipo. Adivina quién me habla.
- Ni idea.
- Jose.
- Whaaaaaaaaat ?
- Yes.
- Dios jaja.
Jake sigue sin contestar.
- Jake?
- Que.
- Eh, qué te pasa?
- Nada.
- Venga, no estás bien... te he hecho algo o qué?
- Que no. Déjalo, va? Mañana nos vemos. Adios.
Y se desconecta. Raquel abre de nuevo la conversación con Sof.
- Y flipa mas que Jake no me habla..
- Por que?
- No lo sé... me estoy hartando ya. Primero el puñetazo, le perdono, y ahora no me habla? Pues vale. Bueno, que me voy a dormir, ya tengo suficiente. Te quiero (L)
- Te quierooo :)
22:50
Mi cuenta. Salir. Apaga el portátil, y se tumba en la cama.

16 de marzo de 2011

Capítulo 29, ¿Loco? Loco por ti.

Raquel golpea el suelo con el pie en la sala de espera. La impaciencia la puede. Se levanta, se sienta, vuelve a levantarse, saca el móvil, mira la hora, lo guarda, vuelve a sacarlo, vuelve a mirarla, lo vuelve a guardar y se sienta. Juega intranquila con el casco del ipod. La blancura de la sala empieza a marearla. Oye los pasos de la enfermera, se levanta rápidamente, la ve sonreír y se tranquiliza.
- Acompáñame.
Entra en la habitación y ve a Soff sonriente, sentada en la cama, se acerca corriendo y la abraza.
- Sólo ha sido el golpe, así que nada más, cuando queráis os vais.
- Gracias.
La enfermera sale de la habitación.
- ¿Qué tal estás?
- Bien -dijo sonriente- ¿nos vamos?
- Vale.
Salen del hospital sonriendo, Raquel por fin está tranquila.
- Oye Rach... Jake no tiene la culpa.
- Sí la tiene Soff... Él... Él te dio.
- Pero fue culpa de Dani tía. Si le dejas de hablar, me dejas de hablar a mí. No sabes lo que pierdes... No le dejes de hablar.
- Me lo pensaré...-Soff la mira haciéndose la enfadada- Grrrr está bien, hablaré con él.
- Así me gusta. Anda, vámonos que mis padres llegan mañana y tengo que limpiar y eso.
- Ok, si quieres te ayudo.
- No. Tú te vas a hablar con Jake.
- Ishhh, te odio, - la mira- que noooo, que te quiero.
Se abrazan. Paran delante de la casa de Sofía y ella se mete dentro, Raquel se va hacia su casa. Su móvil empieza a vibrar. Jake.  Raquel mira indecisa la pantalla. Lo coge.
- ¿Sí?
- ...Tengo que hablar contigo.
- Hola Jake.
- ¿Puedes venir un momento al parque?
- Cinco minutos.
Cuelga. El parque está muy cerca de su casa, cuando llega le ve sentado en el banco, mirando al suelo. Se acerca y se sienta.
- Dime.
- Mírame a los ojos.- Raquel se vuelve- Mira, lo siento muchísimo, es que soy gilipollas en serio. Todo por querer devolvérsela, lo siento de verdad. Por favor, perdóname que yo...- Raquel le calla con un beso.
- Te he echado de menos, aunque hayan sido horas. Te... te quiero.
- Gracias por perdonarme... Te quiero demasiado Raquel... No sé qué voy a hacer cuando me dejes. ¿Qué te parece mejor, cortarme las venas o tirarme por la ventana?
- ¿Eres tonto?
- Sí.
- Estás loco tío. NUNCA, te voy a dejar, pringao.
- ¿Loco?... Loco por tí, pringá.
Raquel sonríe, le abraza, y le susurra al oído <<y yo por tí>>.

______________________________________________________________
Peeeeeeeerdón por abandonar esto x) Ya he terminado los exámenes, asique pondré uno
por semana o así. Espero que os guste ! :)
DTPC.

24 de febrero de 2011

Capítulo 28, No me dejes ...

- Bueno, chicas -dijo Jake apareciendo por la puerta del salón- ¿vemos una peli?
- Me parece bien.
- Por mí sí, a ver que tengo por aquí... Ir sentándoos.Mmm, ¿algo pasa con Mary? No tengo nuevas jaja.
- Vale, trae la voy poniendo.
- Ok, voy a hacer palomitas.
Jake y Raquel se sentaron en el sofá. Sofía esperaba al último "pop" de las palomitas, cuando sonó el timbre.
- Ya voy yo, chicos... ¿Qué estás haciendo aquí ?
- ¿Sofía? ¿Quién es? - Pero al llegar a su lado, vio a Dani, sonriendo.
- ¿De qué coño te ríes? ¿Te hace mucha gracia haberme dejado tirada, imbécil?
- Oh, venga... no es eso...
- ¡Vete ahora mismo!- Jake se encaró a Dani y le devolvió el puñetazo.
- ¡Paraaaaaaar!
Dani le dio otro puñetazo a Jake. Pero cuando Jake alargaba el brazo para darle a Dani uno más, Sofía se puso delante, el puño de Jake dio en su cabeza y Sofía cayó redonda.
- ¡Soff! ¡No Soff, despierta! ¡ Soff, por favor! -Raquel lloraba junto al cuerpo inmóvil de su amiga- ¡Animales de mierda! Iros los dos de aquí, ¡ya!. Sí, tú también Jake, sois los dos iguales. Venga Soff.
La mano de Raquel buscó su móvil, temblando. Marcó el 112.
- Sí, por favor. Vengan ya, está tendida en el suelo. Por favor.
Raquel no dejaba de llorar. Jake y Dani, observaban la escena.
- ¡Que os vayáis!
- Pero, Rach...
- ¡Pírate, Jake! Déjame en paz...- Les empuja y cierra la puerta.- Vamos Soff... por favor. No me hagas esto.
Y la ambulancia llega y Sof sigue inconsciente. Raquel monta en la ambulancia también, fiel a su amiga. No puede creer que todo pueda cambiar tan rápido. " No, no, ella no se va a ir. No lo va a hacer. Ella tiene que quedarse aquí, y ayudarme a seguir, como siempre lo ha hecho. A decirme lo que está bien y lo que está mal... A enseñarme a vivir." Y a ese cerdo de mierda en mi vida le vuelvo a dirigir la palabra... NUNCA. Todo es culpa suya, por gallito, por querer devolvérsela a Dani. Por querer quedar bien... Vamos, Soff, por favor...
- Soff... No me dejes. No lo hagas.

20 de febrero de 2011

Capítulo 27.

Llaman a la puerta de la casa. Un chico abre la puerta, les mira asqueado y se va.
- Qué majo.
- Jaja.
Entran en la casa, mejor dicho, en el caos. Gente gritando descontrolada, jarrones en el suelo y unas ganas incontrolables de salir de allí. Raquel busca a Sofía con la mirada, la encuentra llorando en una esquina. Se acerca corriendo a ella.
- ¡Sof!
- Hola...
- ¿Qué te pasa?
- Mira mi casa. Y además Dani no está.
- ¿Qué? ¿Y dónde está?
- No lo sé, Rach...
Jake se acerca y se sienta al lado de Sofía.
- Eh, Sof, voy a buscarle, ¿vale? Mientras Rach y tú echáis a la gente.
Le da un ligero beso a Raquel y se va. Sofía sonríe. Raquel y ella poco a poco ven cómo la gente se va.
Unas cuántas calles más allá, está Dani. Jake le encuentra en un banco, borracho. Hace un amago de cogerle, pero Dani se da cuenta.
- ¿Qué te crees que haces, imbécil?
- Tienes a tu chica sola en su fiesta.
- Me da igual Sof.
- ¿Qué? Mira que eres imbécil tío.
- Ella está para lo que está, y a mí no me hablas así.
Le suelta un puñetazo y se va. Jake piensa en seguirle, pero se da cuenta de que sería una tontería. Vuelve a la casa. Rach abre la puerta y le mira preocupado.
- Estás sangrando... ¿qué te ha ...?
- Dani. Me ha dado un puñetazo.
- ¿Por qué?
- Por intentar traerle, estaba borracho.
- Pasa, anda.
- ¿Dani no... está?
- Mmm.. no, no le he encontrado... lo siento mucho Soff.
Jake la abraza.
- Bueno, no pasa nada Jake. Gracias, de todos modos. Iros si queréis chicos.
- Yo me quedo contigo, Jake, si quieres vete.
- No, no, me quedo con vosotras. Pero.. voy al baño.
- Vale, jaja.
Jake desaparece por el pasillo.
- ¿Sabes Rach?
- Dime.
- Tienes suerte.
- ¿Por qué?
- De tenerle... aprovéchale.
- Escucha Soff, yo... siento lo de Dani.
- No es tu culpa, Rach. Es más, es mía.
- ¿Por?
- Quizá le agobie...
- No digas eso, Sofía. El no ha venido porque no ha querido.
Sofía rompe a llorar.
- Lo.. lo siento. Yo no quería.
- No, Rach, es verdad.
- Pero, no debería haberlo dicho.
- Tranquila... todo está bien.
Se abrazan.

14 de febrero de 2011

Capítulo 26, San Valentín.

Seis de la tarde. Un móvil que vibra. Raquel se acerca y lo mira, es un mensaje de Jake. <<Hola amor. Baja y mira el buzón>>. A Raquel se le acelera el corazón, baja corriendo las escaleras y mira el buzón. Saca un sobrecito rojo y de él una nota, <<El siguiente sobre rojo, se encuentra cerca de aquí. En las pequeñas escaleras al cielo de un parque, pero no cualquier parque, el nuestro>>. Coge las llaves de casa y se va, divertida e intrigada por todo lo que ha montado Jake. Llega casi sin aliento al parque.Se acerca al columpio y le da la vuelta, allí está el sobre. Lo abre curiosa, otra nota. <<Vas bien, vas bien ;) Ahora ve al lugar más dulce de la ciudad>>. Se queda desconcertada, pero luego encuentra la posibilidad de que se refiera a la única pastelería del pueblo. Al entrar, la señora le entrega una caja de bombones.
- Qué pena tener ésta edad ya, hija. Pero no le sueltes, ¿eh? parece merecer la pena.
Con una sonrisa se marcha. Se sienta en un banco cercano y abre la caja con forma de corazón. Otro sobre.
<<Rosas>>. ¿Rosas? ¿Ya está? Mmm... ¿La floristería?
No muy convencida se marcha, al llegar el señor la mira.
- Sin duda eres tú. Toma, guapa.
- Gracias.
Se va con el ramo de flores en la mano. Abre el sobre. <<¿Demasiado clásico? Jajaja. Bueno, recordando que tenemos una fiesta dentro de pocas horas, he pensado también en eso, ve a la Calle de Arriba y entra en Little things :) >>. Va corriendo, sonriente. Lleva unos pelos de locos, no va maquillada, y además, lleva un chándal, pero ¿sabes? ella se siente guapa. Guapa y grande, por tener lo que tiene.
Mientras ,Jake, sale de Little things en ese momento, con un traje azul marino y una corbata azul claro. Se apresura en desaparecer de allí cuanto antes, no quiere que Raquel le vea. Le ha recordado mil veces a la dependienta lo que tiene que hacer. La chica, se ha quedado con todo.
Raquel nunca había estado allí, ni siquiera sabía qué era. Nada más entrar la chica la mira y la sonríe.
- Hola.
- ¿Eres Raquel, no?
- Sí.
- Entonces ven conmigo.
La dependienta abre la cortina del probador y deja al descubierto un vestido negro, precioso. En el parqué del suelo hay unos zapatos a juego, con el tacón suficiente. Raquel se queda petrificada, le encanta.
- Dios mío.
- Jaja, pruébatelo.
La chica la empuja dentro suavemente y corre de nuevo la cortina. Raquel se pone el vestido, le queda perfecto, se calza los zapatos y se mira al espejo.
- ¿Ya estás?
- Sí.
Sale del probador y la dependienta la mira, sonriente.
- Te queda perfecto.
- Gracias.
- Mete tu ropa aquí, y ven conmigo.
Pone la ropa en la bolsa azul y la acompaña hasta un espejo.
- Siéntate.
Ella obedece. Observa cómo la chica le coloca el pelo y la maquilla.
- Ala, ya estás, pásalo bien, ¿eh?
- Muchas gracias por todo.
- De nada, adiós.
- Adiós.
- Ah, Raquel, casi se me olvida y tu chico me habría matado. Toma ésto.
Abre el sobre. << The last envelope. Come to our street. PD: Deja la bolsa azul en tu casa antes, mejor :) Te quiero >>. Guarda el último sobre en la bolsa azul. Pasa por su casa, deja la bolsa. Menos mal que no hay nadie. Llega a su calle. Allí está Jake, casi irreconocible, con su traje. Raquel se acerca corriendo y le besa como nunca antes lo había hecho.
- Te quiero, te quiero, te quiero.
- Yo más, yo más, yo más, pequeña R.
- Dios, me encanta todo. Gracias Jake. Y yo más.
- De nada. Y no.
- Ah, por cierto, toma.
Raquel le tiende un pequeño paquete azul. Jake lo abre, impaciente. Destapa la caja y descubre una esclava. Le da la vuelta <<R y J>>. Él se la pone y la besa.
- Me encanta.
- A mí tú.
- ¿Nos vamos a la fiesta?
- Vamos.
- Estás preciosa.
Se cogen la mano y se marchan.
________________________________________________________
PRIMERA PARTE ;)
Es que si no iba a quedar muy largo. Espero que os
gusteeeee :)

13 de febrero de 2011

Capítulo 25; Instrucciones.

- Nosotros nos vamos.
Me levanto del hombro de Jake y miro a Sofía, me alegro por ella, por una vez, es feliz, ha pasado demasiado.
- Vale, hasta mañana.
- Sí. Ah por cierto Rach, Jake, mañana hago una fiesta en mi casa, veniros los dos, ¿vale?
- Vale Dani. Nos pasamos.
- Adiós.
- Adiós.
Se alejan cogidos de la mano.
- Me alegro tanto de que estén juntos...
- Pues a mi, hay algo de Daniel que me mosquea.
- ¿Por qué?
- No lo sé, R, pero algo no me gusta.
- Venga, no digas eso. Yo solo quiero que Sof sea feliz.
- Bueno, ¿qué hacemos?
- Pues no sé, pero empiezo a tener frío.
- ¿Te llevo a casa?
- No... aún no quiero irme.
- Mmm, ¿vamos a mi casa? No hay nadie.
- Vale.
- ¿Vamos en moto? Mi padre la dejó el otro día por aquí cerca.
Asiento. Él me coge de la mano y me lleva hasta la moto, una scooter azul, saca dos cascos y me da uno rojo.
- Agárrate, ¿eh?
Mete la llave en el contacto y la gira. El motor carraspea. Jake vuelve a intentarlo, y, esta vez, la moto arranca. El viento desliza mi pelo a los lados de mi chaqueta, me abrazo a Jake con más fuerza. Vamos a su casa y no hay nadie... No creo que sólo quiera hablar. Sinceramente, ¿qué hago? El motor se apaga, Jake saca la llave y me alarga la mano para que baje. Me quito el casco y él lo guarda. Me da la mano y me lleva hasta la puerta de entrada, coge sus llaves y abre la puerta.
- ¿Quieres tomar algo?
- No... gracias.
- Eh, ¿qué te pasa, pequeña?
- Nada -digo girando la cabeza.
- R, mírame- me coge la barbilla con delicadeza y suavemente la mueve hasta quedar junto a la suya- sé que te pasa algo. Estás rara.
- No, Jake... no me pasa nada.
- Sí.
- Está bien... tengo miedo.
- ¿De qué?
- Vamos, Jake, tú y yo, en tu casa, sin nadie...
- Eh, escúchame, no vamos a hacer nada que tu no quieras - me besa despacio- ¿entendido?
- Sí -le sonrío.
Él avanza hasta el salón, enciende la tele y da dos palmaditas en el sofá. Me acerco y me siento. Mete un DVD en la ranura y avanza hasta mí. Se acurruca a mi lado. En la pantalla aparece "Tres metros sobre el cielo".
- Ya la has visto, ¿no?
- Sí, pero tranquilo, me gusta.
- Está bien, yo aún no la he visto.
- Es genial, pero la italiana es mucho mejor.
Me abraza y nos quedamos embobados como dos tontos.
- No puedo creerme el final...
- Yo lloré hasta con el libro- digo sorbiéndome la nariz.
- ¿Estás llorando?
- Que va, sólo meo con los ojos ya sabes, demasiada coca-cola.
- Ja, ja, graciosa.
Me hace cosquillas.
- Jake, para, jajajaja, no puedo con las cosquillas.
- Está bieeeeeen.
Miro la hora. 5:30.
- Jake es tardísimo, me voy.
- ¿Te llevo?
- No, no hace falta.
- Oye... mañana, no hagas planes. A las 6 te mandaré un mensaje con las instrucciones.
- ¿Instrucciones?
- Digamos que... he preparado, "algo".
- Noooooo. Ahora me dejas con la intriga.
- Anda, vete ya, es tarde, ¿no?
- Vale -digo con fastidio- hasta mañana....
Le beso y salgo.

8 de febrero de 2011

Capítulo 24.

Después de terminarnos el helado, nos quedamos mirando las estrellas, peleando a ver quién veía más. 
- ¿Has visto esa?
- ¿Cuál?
- Buah, yo no veo ninguna.

- Yo tampoco - Jake me mira.
- Porque no estáis atentos.
- ¡Mirar!- grito.
- ¿El qué?
- Una estrella.

- Te la has inventado, Rach.
- No, venga, para una que veo...
- ¿Has pedido un deseo?- Me dice Jake.
- No... Pero lo pido ahora.
- No vale.
- Bueno, pues con la siguiente que vea.
El cielo se ve atravesado por la estrella más larga que ha pasado en toda la noche. Cierro los ojos. <<Quiero que ésto no se acabe nunca>>. Los vuelvo a abrir.
- ¿Qué has pedido?
- Si te lo digo no se cumple.
- Si se cumple...¿qué has pedido?
- Nada...
- Jo, venga, ¿qué has pedido?
- Que esto no se acabe nunca.
Me abraza y yo me pierdo. Me pierdo en su sonrisa y en sus labios, en el color de sus ojos,ese verde que me martirizó en su tiempo pero que ahora me encanta. Apoyo mi cabeza en su hombro y desconecto. La hierba ya no es hierba y la noche ya no es noche. Yo no vivo en este mundo ya, ahora mismo vivo en su respiración y en los latidos de su corazón, en su piel suave que roza mi cara. Y me besa una vez más y ya no pienso, ni siento. 



2 de febrero de 2011

Capítulo 23, Helado de ti con Oreo's,

- Aquí tienen.
Le sonreímos y se va. Sofía prueba el plato.
- ¿Alguien quiere mi pimiento?
Me miran raro y se ríen.
- Eh, a ver, pimiento. Pimiento verdeeee - pincho el trozo de pimiento y lo sacudo en el aire.
- Jaja, anda dámelo a mí.
Se lo echo en el plato a Dani.
- Eh, pues está bueno y todo, espera, esto amarillo ¿qué es?- Jake se lo lleva a la boca y pone cara de asco- Mmm ... no lo probéis jajaja.
- Jaja, anda, no puede estar tan malo, Jake - Sofía lo saborea y lo escupe- Vale, no está malo, está peor.
Y así con más chorradas que cosas normales, nos terminamos los platos y salimos del restaurante. Pasamos al lado de un puesto de helados.
- Eh chicos, yo me compro uno.
- Espera, te invito fea.
- ¿Fea? Porque me vas a invitar a un helado, que si no ...
- Hombre si no quieres no te lo pi...
Me acerco al hombre del puesto.
- Dos de Oreo, por favor.
- Ah sí, sí claro pide por mí.
- Pues claro.
El hombre nos da dos tarrinas llenas hasta arriba.
- Eh chicos, no os apetecerá uno para los dos, ¿verdad?
- Jajaja, anda trae.
Nos alejamos un poco y nos sentamos en el césped del parque.
- Oye, cacho de gocho, dame.
- ...
Hace una mueca.
- Por favor, amor, dame un poco.
Se ríe.
- Veeeeeenga, he dicho hasta por favor.
- Toma, anda.
- Mmm, que buen gusto tengo para los helados.
- ¿La verdad? Sí. -Dice Sofía con la nariz blanca de nata.
- Jajajajajajajajajaja Soff - paro para respirar- tu jajajajaja,tu nariz.
- ¿Qué pasa?- Se toca la nariz- Oh venga Dani, te odio.
- Sabes que no.
- Es cierto.
Se besan y Jake me mira. Coge la cucharilla y la lleva hasta mi boca. Me besa.
- Mmm las oreo están mejor así.
- Anda, imbécil, no me has dejado casi ni tragar.
Se ríe y me besa otra vez.

29 de enero de 2011

Capítulo 22.

Me preparo y bajo las escaleras. Busco a mi madre discretamente.
- Mamá.
- Dime.
Miro a los lados en busca de mi padre.
- Tranquila, no está. Y sí, puedes venir más tarde, es más, ven cuando quieras.
- Gracias mamá.
- Una cosa más, no hagas ruido al entrar y esto entre tú y yo, eh.- me guiña un ojo.
- Por supuesto.
Le doy un beso y salgo por la puerta. Jake me sonríe en la oscuridad.
- Vamos.
Sofía y Daniel ya están en la calle, sentados en el bordillo.
- Vaya, nos han quitado el sitio- me susurra entre risas.
- Ya jaja. Hooooooooola chicos.
- Llegáis tarde, ¡eh!
- Qué va, son y cinco.
- Anda vamos.
- ¿A dónde?
- Ahora lo véis - Dice Sofía abrazada a Daniel.
Andan los cuatro cogidos de dos en dos, sonriendo, felices. Echaban de menos el verano. Jake y Raquel se echaban de menos. Cómo cambian las cosas. Sin darse cuenta, llegan. Raquel se sorprende al mirar dónde están. La calle en la que Jake la deja tirada, el bar donde están a punto de entrar, es el que les dijo aquel hombre ese día estaba cerrado. Jake la mira como si no hubiera nadie más y la sonríe.
- Tranquila, no volverá a pasar nunca algo así.
Y la besa y se ríen y entran al bar. Raquel apoya la cabeza en el hombro de Jake.
- ¿Dónde nos sentamos?
Se nos acerca un camarero.
- ¿Cuántos van a ser?
- Cuatro.
- Acompáñenme.
Le siguen hasta la esquina del bar. Se sientan.
- A ver, yo quiero un Grey's star.
- Mmm yo otro.
- Venga, otro.
- No voy a ser menos, otro.
- ¿Y de beber, señores?
- Tres cocacolas y una fanta de naranja.
Sofía odia la cocacola.
- Vale, en un momento se lo traigo.
El camarero se marcha sonriente.

22 de enero de 2011

Capítulo 21; te quiero, amor.

El cielo se fue oscureciendo a medida que pasaron las horas. Miré el reloj, un tanto sorprendida. ¿Cómo podían haber pasado ya dos horas?
- Jake, es tarde, debería irme ya.
- Sabes que no quieres, además, no puede ser tan tarde.
- Las ocho y media y en lo que llego a casa...
- ¿Las ocho ya?
- Sí.
- Qué rápido pasa el tiempo cuando todo va bien.
- Ya, bueno ... - me levanto.
- Espeeeeeera. que te acompaño.
Me sonríe y me coge la mano.
- Jake.
- ¿Qué?
- Echaba de menos todo esto.
- Y yo.
Al pasar por el cruce, oí la risa de Sofía.
- ¿Esa no es..?
- Sí, jaja es Sofía.
Estaba con Daniel.
- ¡ Sof !
- Rach tía.- Me abrazó.
Daniel y Jake se dieron la mano.
- Bueno, quédate si quieres Jake, pero yo me voy ya.
- No amor, te acompaño.
- Espera ... ¿has dicho amor?
- ¿Algún problema?
- Ninguno -se acerca a mí- es solo que, nunca me habías llamado así.
- Bueno, puedo dejar de llamártelo.
- No, amor.
Se ríe y me besa.
- Eh Rach, yo también me voy para allá.
- Vale, vamos.
- Dani, ¿te quedas?
- No, os acompaño.
- Me parece bien.- dice Sof- Por cierto, ¿esta noche salís, pareja?
Jake y yo nos miramos. Le entiendo sólo por cómo me mira. Sé que no le importa.
- Como queráis -digo.
- Por mí sí -dice Jake, mirándome.
- Pues vale, ¿a las diez en la Calle Mayor?
- Perfecto.
Seguimos andando. Sofía lleva encima la chaqueta de Daniel. Jake lleva su brazo por encima de mis hombros. Daniel y Sof, tiran por la calle del medio, nosotros por la de la derecha.
- ¡Hasta luego chicos!
- ¡Adiós!
Nos paramos en mi puerta.
- Pues nada, luego vengo a por tí, ¿vale?
- ¿No se te olvida nada?- pregunto.
- Ah, ya... - Se ríe y se acerca.
Le beso. Es tan ... le quiero.
- Te quiero, cacho de fea.
- Y yo, pedazo de imbécil.
Nos reímos y se aleja. Entro en casa.
- Hola mamá,  hola papá. ¿Ésta noche puedo salir con Sofía?
- Mm sí. ¿Dónde vais a ir?
- Pues no sé. A dar una vuelta.
- Vale, a la una en casa, ¿eh?
- Sí papá.
Subo las escaleras.